Este gran sonero está merodeando las aguas del Pacífico tropical, del Golfo del Guayas y de las aguas "do manso lame el caudaloso Guayas". Así que pilas estos días. Hasta mientras, a gozar con estas viejas y malvadas canciones.
[Tomado de: RAY SEPÚLVEDA, UNA VOZ DISTINTA
Jueves, 17 de Agosto de 2006 18:28 Por Sergio Burstein (http://comoenla.com/portadas/Texto/12%20Ray%20Sep.htm)
Lleva la música en la sangre. Su padre, Ray Sepúlveda Sr., era un cantante de boleros que formaba parte de un trío llamado Los Románticos, y fue él quien influyó en primer lugar la mentalidad del entonces adolescente para que éste rectificara el rumbo musical que llevaba hasta el momento.
"Yo nací y me crié en Brooklyn, y al principio escuchaba mucho a los Beatles, pero con el paso del tiempo empecé a escuchar a El Gran Combo, a Cortijo y su Combo y a Héctor Lavoe, que siempre será mi ídolo”, es lo primero que nos cuenta el salsero, entrevistado por nuestra revista a través de un contacto telefónico establecido con La Gran Manzana.
Sabiendo que uno de los elementos más distintivos de nuestro interlocutor es la particularidad de su voz –que alcanza tonos sumamente agudos–, vale la pena preguntarle si esta característica forma parte de la herencia paterna. “No, porque su voz era completamente distinta a la mía, con un tono muy grave”, afirma Ray. “Lo que mas aprendí de él fue el aprecio por la música romántica, y eso fue justamente lo que me impulsó a fines de los 80 a grabar la balada en salsa, a la que se llamó salsa romántica, y que es el estilo que realmente me hizo conocido, porque antes de eso había hecho con varias orquestas algunos discos de salsa brava”.
Para reafirmar su interés en las composiciones de matiz amoroso, Sepúlveda señala que le encantaría incluso grabar en algún momento un disco completo de baladas y de boleros, con la participación de una sección completa de violines. En todo caso, su primera aproximación al género practicado por su padre se dio recién en su quinto disco como solista, Salsabor, donde incluyó Sin yo darte motivo, un bolero compuesto por Miguel Angel Amadeo.
“Lo hice en ese momento porque me di cuenta de que los boleros prácticamente habían desaparecido, y eso era algo injusto, ya que se trata de una música preciosa”, confirma el artista.
Para entender al Ray Sepúlveda del 2006 hay que retroceder a la década de los 70, cuando él era un jovencito de 14 años que se encontraba obsesionado por los rudos sonidos del rock’n’roll. “Llegué a tener una batería con la que practicaba en la sala de mi casa, volviendo loca a mi mamá con el ruido”, recuerda con una risa. “Había formado incluso con unos amigos un grupito de ese estilo. Pero a los 15 años me mudé a Puerto Rico, y fue allí donde la salsa me conquistó realmente”.
Durante sus seis años en la Isla del Encanto, Ray empezó a curtirse en las lides de la música tropical, dando sus primeros pasos (o, mejor dicho, gorgojeos) a los 17 años como corista de La Justicia –que más tarde se conocería como La Solución–. Hay que remarcar que lo suyo fue un aprendizaje natural y callejero. “En las playas y en los parques se armaban las rumbas, con las congas al lado, y yo me atreví un día a meterme a cantar por allí, hasta que me llamaron para La Justicia”, rememora.
En 1977, mientras estudiaba Educación en una universidad de Puerto Rico, Ray recibió una invitación para realizar una grabación –la primera de su carrera– con la Orquesta Sociedad 76, lo que llevó a regresar inmediatamente a Nueva York. “Mi sueño era grabar algo, por lo que acepté de inmediato”, comenta. “En ese entonces usaba el nombre ‘Ray Ramos’, empleando el apellido de mi mamá, porque me habían dicho que Sepúlveda no era comercial. Pero cuando regresé de un retiro que me tomé en determinado momento, lo hice llevando adelante el orgullo de ser hijo de mi padre, sin importarme mucho que los anglosajones tuvieran que esforzarse para poder pronunciar el apellido”.
Lo siguiente para Ray, a principios de la década de los 80, fue una breve pero provechosa colaboración con el legendario Héctor Lavoe. “Hice algunas presentaciones como corista suyo, y fue una experiencia memorable, a pesar de que muchas veces él se iba a la mitad del show y yo tenía que cantar las canciones; o ni siquiera se aparecía, porque estaba atravesando su etapa más difícil”, dice el entrevistado. “Los músicos se molestaban, porque cuando Héctor no llegaba, los shows se cancelaban y eso los dejaba sin nada; pero cuando aparecía, su trabajo era tremendo, tremendo”.
En 1983, Sepúlveda se unió a la Orquesta de Adalberto Santiago, que llegó a tener una participación en Moscow on the Hudson, una popular película protagonizada por Robin Williams y María Conchita Alonso. “Salíamos en una escena, tocando en el club Casablanca, que ya no existe”, recuerda Ray, no sin cierto dejo de nostalgia. “También fui extra del filme Turk 182, porque me interesaba probar suerte en cosas distintas”.
Justo cuando todo parecía sonreírle a Sepúlveda en el área artística, la salsa sufrió un severo declive que lo llevó a retirarse por seis años de la profesión. “Me conseguí un trabajo muy seguro con el Servicio Postal de Estados Unidos, porque tenía dos niñas y debía pensar en mi familia y en mi futuro”, enfatiza.
“Trabajaba de noche y los fines de semana, y eso no me permitía hacer nada de música; tuve que rechazar ofertas de Ray Barretto y de ‘Perico’ Ortiz, porque no me garantizaban el dinero que me daba el correo, ya que el género estaba en un mal momento”, prosigue el artista. “Estuve totalmente retirado; ni siquiera iba a los shows de otros, porque me sentía triste al no poder hacer lo que quería”.
El regreso de Ray a los estudios se dio en 1988, “para hacer un producto que era la balada en salsa”, según sus propias palabras. “Ya estaban en su apogeo Frankie Ruiz, Eddie Santiago, Willie González y Luis Enrique, y acepté la propuesta de un productor para grabar un disco de ese estilo, pero sin asegurarle que pudiera participar en giras y viajes”.
El proyecto se llamaba Johnny y Ray –porque incluía a Johnny Zamót y su primer disco, Salsa con clase, contenía el sencillo Mi amor amor, cuyo éxito fue francamente sorprendente, llevando a Sepúlveda de regreso a las tarimas. Según Ray, fue producido por Sergio George, a quien el mismo cantante atribuye la gestación del estilo vocal que lo hizo famoso.
“Sergio George produjo completamente el álbum, pero Johnny no le dio ningún crédito, tratando de decir que él había hecho todo”, se queja Ray, dando cuenta del poco aprecio que tiene por su ex-compañero. “Pero bueno, todo el mundo ya sabe cómo es Johnny Zamót, porque después de que yo saliera del grupo –porque ya no soportaba sus pendejadas, con el perdón de la palabra–, él quiso continuar aprovechándose de nuestra fama, cambiando el nombre de Johnny y Ray por el de Johnny Ray, para tratar al menos de mantener a algunos seguidores con el recuerdo de lo que habíamos hecho juntos, aunque eso lo llevara a emplear mi nombre con fines completamente personales”.
Tras dejar de trabajar con Samó, Sepúlveda inició su carrera como solista, dedicándose de lleno a un estilo que le ha dado sus mejores créditos ante la audiencia. “Donde quiera que voy, la gente me pide siempre los clásicos, que son Mascarada, Margarita, Bandolera, Mi amor amor –de mi etapa con Johnny y Ray–, Dónde estarás –que hice como solista– y No vale la pena, un súper éxito internacional que grabé con Johnny Rivera y La Perfecta Combinación”.
Según Ray, nunca le preocupó que los salseros de la escuela dura no tuvieran muy buena opinión sobre el citado estilo ochentero, al que llegaron a ponerle adjetivos poco amables. “Sí, como salsa monga”, reconoce Sepúlveda con una risa. “Pero yo me crié con la salsa dura, de la Fania, de fines de los 60s, cuando el género empezó a agarrar fuerza. Eso es lo que me llama en realidad la atención, aunque creo que lo romántico debe ser considerado, porque, modestia aparte, lo hago muy bien, aunque pertenezco a la escuela de sonero. La verdad es que es mejor hacer ambas cosas”.
En ese sentido, Ray menciona a cuatro vocalistas como influencia esencial en su carrera (“aparte de mi papá, que no era salsero”): Héctor Lavoe, ‘Chamaco’ Ramírez, Tito Allen y Néstor Sánchez, “el Albino Divino”. “Claro que también admiro a Ismael Rivera, sobre todo durante su época con Cortijo y su Combo; y a El Gran Combo, porque se escuchaba mucho en mi casa”.
La influencia no se debe necesariamente a los timbres de voz, porque no todos sus ídolos poseen el mismo que él. “Lavoe tenía un tono muy alto, Chamaco no tanto; en todo caso, me baso más en el estilo de Allen y Sánchez, en su manera de sonear y en el hecho de que pueden dar tonos muy agudos”, aclara.
Los dos primeros discos solistas de Sepúlveda fueron Un poquito más (1991) y Con sabor (1992), que fueron producidos musicalmente por Sergio George y contenían un par de temas en inglés. “Siempre va a haber un público al que le gusta eso, porque donde quiera que voy, hay gente que me pregunta cuándo voy a grabar otra canción en inglés”, justica el cantante.
En 1994 llegó un tercer álbum, Llegaste tú, producido en Puerto Rico con la dirección musical de Julito Alvarado y la inclusión de uno de los más grandes éxitos románticos de Ray: Cuando vuelvas conmigo.
El cuarto trabajo se lanzó en 1997 y se llamó De todo un poco. La producción recayó en las manos del pianista dominicano Ricky González, quien además se convirtió en director musical de la orquesta de Sepúlveda por más de cinco años. El álbum contenía un llamativo dúo con Tito Nieves, La dama de mis amores, que se hizo en honor a Puerto Rico.
El quinto disco solista, Salsabor, se lanzó en 1999, y es su trabajo discográfico más reciente. “Mucha gente me dice que ya es tiempo de que grabe otro, pero no lo he hecho porque el reggaetón está tan fuerte ahora que pienso que sería una pérdida de tiempo lanzar algo nuevo en estos momentos”, explica Ray. “Pero ya tengo ciertas ideas para hacer algo”.
Muchos respetados soneros provenientes de la escuela tradicional, como Andy Montañez y Tito Nieves, han aceptado la supremacía del reggaetón al grabar discos en los que emplean a artistas del ritmo de moda, pero Sepúlveda asegura que no se encuentra listo para hacer algo así.
“No me llama la atención, pero uno no puede decir ‘de esa agua no beberé’, porque no me gusta criticar a los artistas por el género que hacen ”, señala. “Hay gente que me dice que lo haga para mantenerme vigente o por el dinero; pero no puedo hacer algo que no me de un sentimiento determinado, con lo que no me sienta a gusto”.
En todo caso, luego de haberse tenido que dedicar durante varios años a labores ajenas a la música para poder mantenerse, y a pesar de no tener un álbum nuevo en el mercado, Ray puede darse el lujo de vivir nuevamente de lo que sí le gusta, ya que no le faltan actuaciones en vivo (como la que lo traerá durante el mes de agosto a la ciudad de Los Angeles).
“Yo vivo de mis presentaciones, no de la venta de mis discos”, confirma. “La gente me llama para actuar por las canciones que ya hice, por las que fueron grabadas hace varios años”.
Además de la música, Ray es un verdadero fanático de los Yankees, el afamado equipo neoyorquino de béisbol. “El año pasado tuve el placer de estar en un reality show con el que viajé al lado de ellos, viendo cada juego de la temporada”, dice con entusiasmo. “Me pagaron un salario, salí en la televisión cinco veces a la semana en el canal de los Yankees y nos dieron incluso un premio Emmy. Fue una experiencia increíble, aunque resultó bastante agotador, porque duró cerca de siete meses y sólo pude presentarme como cantante tres veces durante ese tiempo”.
Wednesday, February 10, 2010
Thursday, February 4, 2010
Emelec, Sampaoli y "El Cantante" de Andrés Calamaro
[Tomado de El Universo]
En fútbol, Jorge Sampaoli, DT de Emelec, es fanático confeso de su compatriota argentino Marcelo Loco Bielsa, técnico de Chile; en música, de Andrés Calamaro, autor del tema ‘Loco’. Con locura ofensiva debuta hoy dirigiendo a los azules ante Deportivo Quito.
¿Por qué admira a Bielsa?
Porque nos identifica la misma manera de sentir el fútbol (ofensivamente), de sentir como personas la vida. Bielsa no cambió de discurso, su filosofía futbolera es la misma desde que arrancó en 1990. Que alguien mantenga su forma de pensar a lo largo del tiempo, empatando, perdiendo, o ganando sin modificarla, es muy loable. Esa forma de sostener una idea, aun siendo criticado, me acerca a él.
¿Qué rasgos particulares le agrega Sampaoli a esa filosofía futbolística?
Tal vez yo soy un poco más cercano al jugador. Marcelo es más distante, pero obviamente yo estoy lejos de la posibilidad de acercarme a él, porque para mí él es uno de los mejores entrenadores del mundo y lo mío todavía es muy lejano a eso. Querer compararme con Bielsa es irrisorio. Cuando me quieren comparar me molesta, porque hay una distancia muy grande entre él y yo, aunque uno siente el fútbol de la misma manera, reconoce la diferencias que hay.
¿Lo conoce personalmente?
Sí, y también hablamos por teléfono. He seguido sus entrenamientos. Marcelo es una persona muy distante y nunca quise incomodarlo. Desde 1990 lo sigo (ambos son rosarinos surgidos de Newell’s Old Boys como técnicos).
¿Bielsa los aconseja o le da sugerencias?
No, eso no. Yo no lo incomodo. Me acuerdo que le mandé un e-mail cuando terminó mi etapa en Sporting Cristal (Perú), que no fue buena. Le ofrecí disculpas por no haber podido defender su filosofía futbolística en ese lugar. Él me llamó por teléfono para hablar del tema. De allí estoy muy pendiente de lo que hace, veo todas sus charlas, todos sus entrenamientos, todo de él...
¿Es un fanático de Bielsa?
Es un fanatismo, porque da emoción ver cómo una persona enfrenta a los medios de comunicación, con una manera tan clara de expresar lo que piensa y siente.
¿Y usted tiene algo de loco?
Sí, un poco, la desesperación para que esto (el fútbol), más allá de que salga mal o bien, no sea maltratado. A veces la presión mediática significa polemizar y uno es maltratado si pierde y glorificado si gana. Pero para mí, ganar por ganar o con una idea que no siento, no me gusta. Por ejemplo, ante Newell’s (Emelec empató a cero, en Rosario por la repesca de Copa Libertadores) me fui en deuda conmigo mismo, aunque muchos hablaban de un gran resultado, pero Emelec estaba para otra cosa.
¿Entonces ese no fue el Emelec que quiere Sampaoli?
No, para nada. Yo no quiero solo manejar un resultado. Quiero jugar 90 minutos con intensidad, y si hacemos un gol, seguir insistiendo en el ataque; y si nos hacen uno, que el ánimo no decaiga hasta que el gol aparezca; y si no aparece, será en otro partido. La idea es concienciar a un grupo para que juegue 90 minutos intensos de fútbol.
¿Qué locuras ha cometido por el fútbol?
La mayor fue abandonar a mi familia por el fútbol, pero ya es tarde para cambiar las cosas. Otra locura es tal vez haberme lanzado a una profesión tan sangrienta sin haber debutado nunca en primera división. Salí de las menores de Newell’s, pero no llegué a debutar. Todo lo mío fue más cuesta arriba.
¿Por qué no siguió su carrera de futbolista?
Me rompí tibia y peroné. Estuve un año parado y allí terminó mi carrera. Fue muy frustrante no llegar a ser un jugador profesional.
¿Maneja un perfil bajo?
Sí, no se me ocurre un perfil diferente al que tengo ni lo merezco. Quiero abrazarme a una ilusión y hacer prosperar la posibilidad de ser un tipo respetado en el fútbol.
Además del fútbol qué lo emociona, por ejemplo, ¿qué tipo de música le agrada?
Escucho todo el rock argentino. Me gusta Andrés Calamaro, muchas canciones de él. Alguna relacionada con el fútbol que me gusta es la que le hizo Newell’s a Bielsa, cuando le pusieron el nombre al estadio de Rosario.
48
AÑOS DE EDAD
El entrenador argentino Jorge Luis Sampaoli nació en Rosario, Argentina, el 13 de marzo de 1962.
Thursday, January 28, 2010
SALSA DE PANAMA (más allá de Rubén Blades) Y POESIA DE ORESTES NIETO
EL MAR DE LOS SARGAZOS
por Manuel Orestes Nieto
Para Helena y Ethielt, naturalmente.
«Sargonia es todo lo que fuimos,
todo lo que somos y todo lo que seremos.»
I. UN MAR DENTRO DEL MAR
Créeme: hay un mar dentro del mar.
Una planicie del pastor y la hierba,
del ave y la semilla.
Un horizonte vegetal de esmeraldas y cristales,
flotando en un plato de porcelana y sol.
Una ilusión de magnolias y lirios
en aromas de albahaca y canela.
Un centelleo de robles y pinos,
como cuando el viento vuelve de sus auroras boreales.
Una copa de agua sin fondo,
donde los árboles están enraizados en la transparencia
y sus frutos son de una luz azul.
Una gaviota insumergible caminando a su nido,
eternamente esculpido en hielo verde.
Una cumbre cortada como un embalse
en un volcán.
Créeme: el Mar de los Sargazos existe.
Donde el pez y la rosa
nacen de la misma explosión de la vida;
donde el ala de la mariposa y el girasol,
al surcar el aire,
fundan el rito del silencio de la esponja;
donde la rosa de los vientos
tiene su epicentro de espuma y nube.
Un mediodía de humo y savia
en el corazón de un caracol milenario.
Un esplendor en la proa de un buque insignia.
Un lunar de especies inigualables
esparcidas en las sienes de los hombres,
de sus pirámides y sus geometrías,
de su números arábigos y sus secretos cuneiformes,
de su miedo a morir a solas
y su certidumbre de poder navegar los años
cada vez que una estrella se alínea al milenio de sus destellos.
Créeme: el Mar de los Sargazos fue el inicio del mar.
No lo olvides.
Recuérdalo para siempre.
Un estanque de lirios y tortugas.
Una fortificación de perlas trituradas.
Un mar sin violencia dentro de los mares.
Un sonido a mar en un mar de sonidos.
Una ola dentro de un bosque.
Un pez de alas blancas.
Un caballo de escamas plateadas.
Un monumento, un frenesí, un sueño, un adiós,
una bienvenida, unos ojos, un tiempo,
como el mar mismo y su vocación de permanecer allí,
en su propio fondo y sin orillas.
II. EL CONSEJO DE LOS ESPEJOS
El Mar de los Sargazos
no es exactamente como los países de los hombres.
Tampoco es un reino,
ni una sumergida dinastía.
No se registra, en su tiempo, un gobierno de tiranos.
Sus habitantes no han oído jamás el tambor
que precede las marchas forzadas de los invasores.
Es, en todo caso, una convivencia de múltiples seres.
Un mundo general
que no conoce el contrasentido de destruir y destruirse.
Una llamarada intacta,
un flamear desde sus orígenes.
¿Quién dirige esta armonía?
¿Qué rige lo versátil de su transcurrir?
¿Fueron los líquenes,
el ala,
la flor de aire
o los mamíferos marinos
quienes dibujaron sus límites?
¿Cómo se construyeron los canales acuosos y sus cascadas,
los oblicuos graneros y los reservorios de musgos?
¿Qué imprimió la velocidad del pez
y los imperceptibles movimientos del caracol?
¿Cómo puede volar aquí una lechuza,
como si el agua se transformara,
a su paso,
en una luz surcada en la ilusión de lo alcanzable?
En un instante de su historia,
como si el planeta se hubiese reacomodado,
un hundimiento devastó
lo que hasta entonces se había construido
y todo sufrió la sacudida.
En el Libro de los Ingratos Días
está escrito este cataclismo de miedo y desconcierto.
Es a partir de aquella desolación
que todos los habitantes del Mar
acordaron fundar el Consejo de los Espejos:
una delegación de autoridad a cien ciudadanos
para reordenar el caos y armonizar las turbulencias.
De los cien,
se elegía a uno por año para presidirlo.
Pero no era un poder en la cúspide,
sino un desprendimiento,
una noble tarea,
un recorrer, un servir a las demás vidas.
El Consejo de los Espejos
dirigió la construcción de Sargonia:
su destellante capital.
III. LA MÁS BELLA CIUDAD DE LAS AGUAS
La construcción de Sargonia duró mil años.
Los planos que sirvieron para edificarla
fueron modificados ocho veces
y, según las Actas de su Fundación,
debía medir por cada uno de sus lados
la misma distancia que recorre un sueño en una noche.
Cuatro son sus puertas de entrada,
una su salida
y treinta y dos sus torres.
Un millón de ciudadanos la levantaron
desde el fondo de las arenas
y, cuando estuvo terminada,
se grabó
en la más alta de sus paredes la siguiente inscripción:
«Sargonia es todo lo que fuimos,
todo lo que somos
y todo lo que seremos.»
El Río de las Aguas Eternas lo cruza
y no existe un solo lugar desde donde no se mire su cauce;
por ello, pueden contarse quinientos puentes colgantes,
con sus arcos de vidrio blanco,
como rastros de estrellas fugaces.
Todas las casas
se hicieron de acuerdo al tamaño de las especies
y fueron dispuestas de tal manera
que sus entradas miran siempre hacia el crepúsculo.
En la Cima del Monte de las Campanas, hacia el sudoeste,
se erigió la Casa de los Libros de la Memoria,
recinto celeste que guarda para siempre
los textos que cuentan la historia
del Mar de los Sargazos.
Cada año,
el escribiente lee en alta voz las páginas caligrafiadas
y es el consenso de los habitantes
quienes oficializan lo narrado
y autorizan la apertura del libro siguiente.
Sargonia no tiene, pues, olvido.
Y es, sin duda,
la más bella ciudad de las aguas.
IV. LA CATEDRAL SUMERGIDA
El Mar de los Sargazos
limita al norte con el Mar de los Deshielos;
al sur con las Antípodas;
al este con las Aguas de las Especies;
y al oeste con los Mares del Calor.
Una campana de helechos flotantes,
donde el tiempo burbujea en espiral
y las noches fosforecen como un cielo acostado.
En el centro de esta vasta humedad
—como una Diosa—
madre de todas las distancias, está su Catedral:
una sola pieza de cristal de roca
y, exactamente, mil ventanales.
Traslúcida e incomparable,
bordada como en aire líquido
o lavada por la llovizna glacial.
La custodia un guerrero dulce:
el Hipocampo Antiguo
—caballo y jinete insomne—,
designio para la llave que abre y cierra
su puerta de conchanácar.
Dentro de su única nave
pervive la ondulación de la Música Azul:
lengua de filamentos sonoros
que surge de algún lugar de su altar.
Dos veces por año,
ya sea en el punto más frío o más cálido de las aguas,
su transparencia se vuelve resplandor y ocurre,
en este Mar de Vaivenes Suaves, la noche blanca:
una fiesta de luz,
un espejo de plata,
un milagro marino alejado del odio de los hombres.
En la superficie nada parece haber ocurrido.
El Mar de los Sargazos
es el mar interior de los mares.
Un santuario,
una quimera atada al fondo de las arenas
por un ancla de yerbas milenarias.
Friday, January 15, 2010
¿Y Rey Ruiz?
Tomado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Rey_Ruiz
Rey Ruiz nació el 21 de junio de 1970 en el municipio La Lisa de La Habana, Cuba, conocido como "El Bombón de la Salsa" desde niño desarrolló su calidad y talento musical, este fue un motivo para que sus padres lo inscribieran en el conservatorio de Música de La Habana. Siendo aun un niño fue presentado en la televisión cubana cantando temas para la gente menuda, luego dio sus primeros pasos de la mano de orquestas como "La Riverside" y "Los Dadas" en el antiguo hotel Habana Hilton hoy Habana Libre, años después se une al prestigioso cabaret Tropicana, donde abandona Cuba estando de gira por el año 1989 en la República Dominicana, un tiempo después logra radicarse en Miami donde se encontraba en auge la música salsa en aquel entonces.
En 1992 graba su primer CD que llevaba su nombre, con el cual consiguió ventas de platino, también ganó el premio Billboard y premios lo nuestro, además de que fue nombrado el Nuevo Cantante de Salsa del Año por Salsa Tropical en 1993, en 1993 su segundo álbum se llamó "Mi media Mitad" disco el cual tuvo tanto éxito como el primero llegando a alcanzar disco de platino en Puerto Rico y Estados Unidos y oro en Colombia, en 1995 Aparece su nuevo CD titulado "En cuerpo y alma" con el que vuelve a conseguir discos de oro y platino por sus ventas, lo cual consolida así su carrera artística, en 1996 sale su álbum titulado "Destino" alcanzando similares éxitos que los anteriores, en 1997 publica lo que fuera su quinto CD "Porque es amor" donde Rey se define como todo un romántico, llega 1998 y aparece el disco titulado "ya ves quien soy" en el cual canta un tema a dúo con José augusto que fue muy popular en la radio de Latinoamérica, así cosechando éxitos en el año 2000 aparece en el mercado su nuevo trabajo titulado "Fenomenal" haciendo alusión a la frase que usa siempre en sus canciones, este álbum tiene un estilo renovado y completamente fresco comparado con los anteriores, pero siempre contando con el estilo y todo lo romántico de la voz y la melodía de Rey, luego en 2004 sale a la venta "Mi Tentación", que cuenta con el tema "Creo en el amor" en 2 versiones, balada y salsa, dos años después graba el álbum "Corazón arrepentido" que ha salido en el 2006 al mercado, en el cual incluye varios temas del género balada como lo venía haciendo en sus últimos trabajos, actualmente se encuentra a la venta su más reciente producción titulada "El Mensaje" que ha salido a la venta en Abril del 2009 y contiene 9 temas inéditos incluido el sencillo "Si tú te vas" el cual es promocionado actualmente. En su carrera ha contado también con el apoyo de grandes empresas como Sony, Miller y Pepsi-Cola con las cuales ha participado en varias campañas publicitarias.
Rey Ruiz 2009 [editar]
Rey Ruiz vive uno de los momentos más relevantes de su carrera. Sumando la experiencia de los 15 años de trayectoria internacional y la alegría juvenil que sigue presente, tanto en su rostro como en sus canciones, el intérprete cubano acaba de concluir su más reciente producción titulada “El Mensaje”.
El nuevo álbum contiene 8 nuevos temas: “Te Voy a Olvidar”, “La Vi Llegar”, “Por Eso Estoy Contigo”, “Que Tanto Te Extraño”, “El Mensaje”, “Yo No Sé Lo Que Pasó”, “Sentimental” y su primer sencillo “Si Tú Te Vas”. Producido por el legendario puertorriqueño Cuco Peña bajo el nuevo sello G&A Productions de Ángel Carrasco y José Gazmey, contó con autores de la talla de Jorge Luis Piloto, Raúl del Sol, Donato Poveda y el mismo Rey, entre otros.
El interés de este artista por la música comenzó desde niño cuando demostró actitud por la música estudiando guitarra clásica, aunque el canto fue la habilidad que le permitió conseguir sus primeros aplausos en la televisión cubana. Luego llegarían las actuaciones en importantes escenarios en hoteles de La Habana hasta pisar el legendario cabaret Tropicana. Fue en esta etapa que abandona el país y se radica en Estados Unidos para llevar su carrera y su vida hacia la libertad.
Así es que nace “Rey Ruiz” (1992), su disco homónimo bajo el sello Sony Music y se gana al público de Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá y Venezuela, entre otros países. Este fue sólo el comienzo de una carrera que le ha dado importantes reconocimientos como “Premios Billboard”, “Lo Nuestro” y varios discos de oro y platino por sus 9 álbumes propios, además de participar en múltiples compilaciones del género tropical.
Su carrera discográfica prosiguió con “Mi Media Mitad” (1994) con el que conquista al público europeo y llega al tope de las listas de Billboard por su difusión en Estados Unidos y Europa; “En Cuerpo y Alma” (1995) con los éxitos “Estamos Solos” y “Vuelve de nuevo conmigo”; “Destino” (1996), donde trabaja con los compositores Omar Alfanno y Ricardo Quijano, conquistando el cuarto disco de platino de su carrera, “Porque es amor” (1998), “Ya ves quién soy” (1999), “Fenomenal” (2000), “Mi Tentación” (2004) y “Corazón Arrepentido” (2006), donde une su encanto caribeño al romance para volver a adueñarse de las listas de éxitos. Rey Ruiz con este nuevo disco sigue haciendo historia y recorriendo las vivencias que sólo posee un gran intérprete.
Discografía [editar]
1992-Rey Ruiz
1994-Los Ruiz Señores
1994-Mi Media Mitad
1995-En Cuerpo Y Alma
1996-Destino
1997-Éxitos Del Rey
1997-Porque Es Amor
1998-Ya Ves Quien Soy
2000-Fenomenal
2004-Mi Tentación
2006-Corazón Arrepentido
2009-El Mensaje
Rey Ruiz nació el 21 de junio de 1970 en el municipio La Lisa de La Habana, Cuba, conocido como "El Bombón de la Salsa" desde niño desarrolló su calidad y talento musical, este fue un motivo para que sus padres lo inscribieran en el conservatorio de Música de La Habana. Siendo aun un niño fue presentado en la televisión cubana cantando temas para la gente menuda, luego dio sus primeros pasos de la mano de orquestas como "La Riverside" y "Los Dadas" en el antiguo hotel Habana Hilton hoy Habana Libre, años después se une al prestigioso cabaret Tropicana, donde abandona Cuba estando de gira por el año 1989 en la República Dominicana, un tiempo después logra radicarse en Miami donde se encontraba en auge la música salsa en aquel entonces.
En 1992 graba su primer CD que llevaba su nombre, con el cual consiguió ventas de platino, también ganó el premio Billboard y premios lo nuestro, además de que fue nombrado el Nuevo Cantante de Salsa del Año por Salsa Tropical en 1993, en 1993 su segundo álbum se llamó "Mi media Mitad" disco el cual tuvo tanto éxito como el primero llegando a alcanzar disco de platino en Puerto Rico y Estados Unidos y oro en Colombia, en 1995 Aparece su nuevo CD titulado "En cuerpo y alma" con el que vuelve a conseguir discos de oro y platino por sus ventas, lo cual consolida así su carrera artística, en 1996 sale su álbum titulado "Destino" alcanzando similares éxitos que los anteriores, en 1997 publica lo que fuera su quinto CD "Porque es amor" donde Rey se define como todo un romántico, llega 1998 y aparece el disco titulado "ya ves quien soy" en el cual canta un tema a dúo con José augusto que fue muy popular en la radio de Latinoamérica, así cosechando éxitos en el año 2000 aparece en el mercado su nuevo trabajo titulado "Fenomenal" haciendo alusión a la frase que usa siempre en sus canciones, este álbum tiene un estilo renovado y completamente fresco comparado con los anteriores, pero siempre contando con el estilo y todo lo romántico de la voz y la melodía de Rey, luego en 2004 sale a la venta "Mi Tentación", que cuenta con el tema "Creo en el amor" en 2 versiones, balada y salsa, dos años después graba el álbum "Corazón arrepentido" que ha salido en el 2006 al mercado, en el cual incluye varios temas del género balada como lo venía haciendo en sus últimos trabajos, actualmente se encuentra a la venta su más reciente producción titulada "El Mensaje" que ha salido a la venta en Abril del 2009 y contiene 9 temas inéditos incluido el sencillo "Si tú te vas" el cual es promocionado actualmente. En su carrera ha contado también con el apoyo de grandes empresas como Sony, Miller y Pepsi-Cola con las cuales ha participado en varias campañas publicitarias.
Rey Ruiz 2009 [editar]
Rey Ruiz vive uno de los momentos más relevantes de su carrera. Sumando la experiencia de los 15 años de trayectoria internacional y la alegría juvenil que sigue presente, tanto en su rostro como en sus canciones, el intérprete cubano acaba de concluir su más reciente producción titulada “El Mensaje”.
El nuevo álbum contiene 8 nuevos temas: “Te Voy a Olvidar”, “La Vi Llegar”, “Por Eso Estoy Contigo”, “Que Tanto Te Extraño”, “El Mensaje”, “Yo No Sé Lo Que Pasó”, “Sentimental” y su primer sencillo “Si Tú Te Vas”. Producido por el legendario puertorriqueño Cuco Peña bajo el nuevo sello G&A Productions de Ángel Carrasco y José Gazmey, contó con autores de la talla de Jorge Luis Piloto, Raúl del Sol, Donato Poveda y el mismo Rey, entre otros.
El interés de este artista por la música comenzó desde niño cuando demostró actitud por la música estudiando guitarra clásica, aunque el canto fue la habilidad que le permitió conseguir sus primeros aplausos en la televisión cubana. Luego llegarían las actuaciones en importantes escenarios en hoteles de La Habana hasta pisar el legendario cabaret Tropicana. Fue en esta etapa que abandona el país y se radica en Estados Unidos para llevar su carrera y su vida hacia la libertad.
Así es que nace “Rey Ruiz” (1992), su disco homónimo bajo el sello Sony Music y se gana al público de Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá y Venezuela, entre otros países. Este fue sólo el comienzo de una carrera que le ha dado importantes reconocimientos como “Premios Billboard”, “Lo Nuestro” y varios discos de oro y platino por sus 9 álbumes propios, además de participar en múltiples compilaciones del género tropical.
Su carrera discográfica prosiguió con “Mi Media Mitad” (1994) con el que conquista al público europeo y llega al tope de las listas de Billboard por su difusión en Estados Unidos y Europa; “En Cuerpo y Alma” (1995) con los éxitos “Estamos Solos” y “Vuelve de nuevo conmigo”; “Destino” (1996), donde trabaja con los compositores Omar Alfanno y Ricardo Quijano, conquistando el cuarto disco de platino de su carrera, “Porque es amor” (1998), “Ya ves quién soy” (1999), “Fenomenal” (2000), “Mi Tentación” (2004) y “Corazón Arrepentido” (2006), donde une su encanto caribeño al romance para volver a adueñarse de las listas de éxitos. Rey Ruiz con este nuevo disco sigue haciendo historia y recorriendo las vivencias que sólo posee un gran intérprete.
Discografía [editar]
1992-Rey Ruiz
1994-Los Ruiz Señores
1994-Mi Media Mitad
1995-En Cuerpo Y Alma
1996-Destino
1997-Éxitos Del Rey
1997-Porque Es Amor
1998-Ya Ves Quien Soy
2000-Fenomenal
2004-Mi Tentación
2006-Corazón Arrepentido
2009-El Mensaje
Thursday, January 7, 2010
Grupo Galé, de Medellín
Abrimos el año con esta gran orquesta de Colombia, para muchos, la mejor de ese país. Como saben los asiduos al Cabo, hoy por hoy se la escucha a cada rato, en un verdadero resurgir de su mando rumbero. Sale ahora.
(Tomado de: http://www.musicofpuertorico.com/index.php/artistas/grupo_gale)
"El Grupo Galé toca salsa en su estilo tradicional con un toque moderno. El grupo que es grande, tiene tres cantantes principales con voces excepcionales que se alternan al cantar. No es inusual el escucharlos usando un estilo viejo para cantar armónicamente durante el coro y luego escuchar un estilo más moderno durante el resto de la canción. El grupo es conocido por su excelencia musical y la pureza de su salsa.
No muchos grupos contemporáneos usan un músico que toca el tres, una guitarra con seis cuerdas usada con más frecuencia en el pasado. Ostwat Serna toca el tres con una pasión que se convierte en ritmos calurosos que están entrelazados con los caminos que llevan de forma irresistible a los bailarines desde su asiento a la pista de baile. Los trombones tocan notas que se vuelven intoxicantes cuando combinados con las notas de las trompetas. La música es bailable, muy cargada y nunca igual. Tiene una capacidad para motivación que es sutil pero sin embargo intensa. Ruega ser apreciada, explorada y autorizada a consumir por completo al oyente.
Grupo Galé, de Medellín, Colombia, es dirigido por el director musical y congero, Diego Galé. Diego tiene una larga y distinguida carrera para un hombre relativamente joven. Él fue un percusionista para el Grupo Niche (talvéz la más famosa de todas las orquestras de Colombia) y fue un director para otro de los grupos de salsa más respetados de Colombia, el Grupo Caneo. Tocó con la Sonora Dinamita, La Inmensidad, el fallecido Frankie Ruíz, “El Cantante de los Cantantes”, Héctor Lavoe, Alex León, Marvin Santiago y Luis Enrique, para nombrar algunos de los nombres más reconocidos en la industria.
Diego Galé viene de una familia musical. Su padre, Jaime Galé fue un excelente cantante de baladas. Su hermano Jimmy también es un percusionista que está tocando los timbales en el grupo. Su hermano Freddy tocó el saxofón en el grupo por mucho tiempo. Además de sus responsabilidades, Diego compone mucha de la música para su orquesta."
(Tomado de: http://www.musicofpuertorico.com/index.php/artistas/grupo_gale)
"El Grupo Galé toca salsa en su estilo tradicional con un toque moderno. El grupo que es grande, tiene tres cantantes principales con voces excepcionales que se alternan al cantar. No es inusual el escucharlos usando un estilo viejo para cantar armónicamente durante el coro y luego escuchar un estilo más moderno durante el resto de la canción. El grupo es conocido por su excelencia musical y la pureza de su salsa.
No muchos grupos contemporáneos usan un músico que toca el tres, una guitarra con seis cuerdas usada con más frecuencia en el pasado. Ostwat Serna toca el tres con una pasión que se convierte en ritmos calurosos que están entrelazados con los caminos que llevan de forma irresistible a los bailarines desde su asiento a la pista de baile. Los trombones tocan notas que se vuelven intoxicantes cuando combinados con las notas de las trompetas. La música es bailable, muy cargada y nunca igual. Tiene una capacidad para motivación que es sutil pero sin embargo intensa. Ruega ser apreciada, explorada y autorizada a consumir por completo al oyente.
Grupo Galé, de Medellín, Colombia, es dirigido por el director musical y congero, Diego Galé. Diego tiene una larga y distinguida carrera para un hombre relativamente joven. Él fue un percusionista para el Grupo Niche (talvéz la más famosa de todas las orquestras de Colombia) y fue un director para otro de los grupos de salsa más respetados de Colombia, el Grupo Caneo. Tocó con la Sonora Dinamita, La Inmensidad, el fallecido Frankie Ruíz, “El Cantante de los Cantantes”, Héctor Lavoe, Alex León, Marvin Santiago y Luis Enrique, para nombrar algunos de los nombres más reconocidos en la industria.
Diego Galé viene de una familia musical. Su padre, Jaime Galé fue un excelente cantante de baladas. Su hermano Jimmy también es un percusionista que está tocando los timbales en el grupo. Su hermano Freddy tocó el saxofón en el grupo por mucho tiempo. Además de sus responsabilidades, Diego compone mucha de la música para su orquesta."
Wednesday, December 23, 2009
La rumba del Duro de Duros y del 2010 ya viene sonando [felicidades a todos]
Guayaqui, 31 de Diciembre de 1977. Hemos terminado el último partido de índor para despedir el año. Estamos sucios y sabemos que ya no somos los niños que crecieron en el sur. Pocos días antes, celebramos con misa, cantos y borracheras, la fiesta de Cristo Rey y Navidad. Nos vestimos de las mejores galas y fuimos a un baile en la casa de un amigo. Para Navidad caminamos, como en años anteriores, hasta el Guasmo a cortar un árbol. Lo cargamos y arrastramos por el llano y lo trajimos, en la camioneta de Chicho López, hasta la esquina. Le cortamos las hojas y las ramas y lo dejamos bonito, con forma redondeada, lo pintamos de blanco, lo llenamos de foquitos de colores y latas que brillaban con las luces. Luego, armamos el pesebre y lo instalamos todo en el parque. Lo cuidamos en guardias continuas, de a tres o cuatro, porque los ladrones se roban hasta los foquitos. Hemos terminado o pronto terminaremos el colegio y la vida cambiará para todos. Pero hoy, 31 de diciembre de 1977, vemos al loco Mente Enferma en traje de "viuda", de negro total: vestido, zapatos de taco alto, cartera y velo, contorneándose por la calle, con fuertes risas, gritos y la boca bien pintada de rojo: "mi marido se muere, mi marido se muere" va diciendo. Mientras el muñeco de aserrín, que representa al año que termina, es llevado en hombros por un cortejo barrial, el loco Mente Enferma se mete a las casas del vecindario y pide "una caridad para el año viejo". Allí nuestros padres y mayores, riéndose de las locuras que hacen los jóvenes, le dan unos sucres para repartirlos entre los muchachos (tal como nos dieron para levantar el árbol de Navidad y los foquitos de pesebre de la esquina) o para que se compren unas cervezas. Guayaquil, el resto de la ciudad, está igual de alegre, agitado y nostálgico: hay viudas y muñecos en cada casa, en cada esquina, en cada barrio, parque o colegio. Todos, desde el mediodía hasta la medianoche, justo para el cambio de año, los ponen en media calle, los encienden, y ven como se quema el aserrín mientran empiezan a explotar sus primeros cohetes y camaretas, se iluminan las oscuras calles, aparecen las primeras lágrimas y todo el mundo se abraza en las calles mientras suenan canciones de moda y se reparte licor y se olvidan las viejas penas y nacen las nuevas esperanzas. Así eran los 31 de diciembre hasta hace pocos años.
Pero luego vino el período más oscuro de las celebraciones populares: las viudas fueron prohibidas porque "atentaban contra la moral y las buenas costumbres", los añoviejos también porque eran "una amenaza a la seguridad pública". Y ese período del moralismo hipócrita que tanto desprecia al pueblo, nos da ahora lecciones de cultura: no se puede decir "muñecos" ni "añoviejos" sino monigotes, "fallas", y no representan el año que termina, con sus buenas y malas cosas, sino a figuras/personajes "famosos e importantes" (como el mismo alcalde de la ciudad quien, en lamentable acto de auto-promoción, aparece en un muñeco gigante abrazando a otro que representa al pueblo). Los muñecos familiares no son de la incumbencia oficial. A las autoridades le interesa importar, fomentar o imponer mecánicamente un producto que poco tiene que ver con el sentimiento popular y la vida diaria nuestra. Por eso, este 31, en Guayaquil, el Municipio ha organizado, con cierre de calles y todo, un MEGACIRCO: más de 50 payasos, 30 acróbatas y "artistas". Esa es su percepción de lo que quiere el pueblo el 31 de diciembre: un Megacirco. Pero ¿no eran acaso las fiestas coloniales una forma de afianzar el orden establecido y el poder de la minoría, que aún cree que su época está vigente? (Alúmbralos Serrat con tu canción "Fiesta" de la noche de San Juan, alúmbralos que gente así es brutísima y muy peligrosa, de violencia inmediata). En todo caso, felíz 2008 a todos los salseros del mundo, especialmente a "Los patriotas del sur", donde quiera que estén, que con seguridad recordarán, como yo, el vecindario del cual venimos.
"LA QUEMA SE ORIGINO EN EUROPA
Diciembre 30, 2007
Las primeras referencias de la quema de muñecos se dieron con la denominada ‘quema de Judas’ en los países católicos de Europa en el siglo XVII.
En un artículo titulado ¿Judas? Sí, gracias, Rafael Narbona Vizcaíno, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Valencia (España), señala que en varias ciudades de ese país se solía escenificar el suplicio de Judas, el apóstol que traicionó a Jesucristo.
Este rito en donde participaba la comunidad, se realizaba la noche del sábado de Gloria en la Semana Santa, en donde los pobladores elaboraban un muñeco de trapo y paja, que representaba al apóstol delator, y era colgado del campanario de la iglesia parroquial.
El pelele pendía de la torre hasta el amanecer del Domingo de Resurrección. Luego era despeñado ante la feligresía, apaleado e incinerado.
Con el paso del tiempo la costumbre se dispersó a otros países con diversas variaciones. En algunos de ellos se la efectúa en diferentes fechas del calendario y actualmente es una forma de celebración para despedir el año."
[Tomado del diario de oposición El Universo]
Thursday, December 3, 2009
De archivo del recuerdo: El detective Rubén Blades, los ladrones y la gente común
Las letras de la musica salsa, como todo texto literario o cualquier otra forma de arte verbal, reflejan problemas concretos. Los personajes y encrucijadas que se han hecho famosos en este género, pueden ser fácilmente comparados con otros que florecen en la vida diaria o en el mundo profesional. Lo detectivesco o policial es uno de ellos.
No hay que buscar mucho en el internet (cosa que ayuda pero que también limita cuando de documentarse BIEN se trata) para saber que lo detectivesco se prefigura hace muchos siglos, como afán de aclarar algún misterio o resolver un problema. Esto, en realidad, es una cualidad que no tiene nada que ver con el género literario policial, o de misterio, sino con una necesidad por mantener a los lectores y espectadores del teatro en vilo, interesados en lo que se cuenta. En América Latina encontramos, como siempre, estilos que aparecen de manera simultánea, se mezclan y coexisten generando algo diferente. Así, nuestra asunción de la tradición detectivesca de los ingleses (encerrados en su cuarto oscuro, con el cerebro puesto en el crimen), junto a la de los americanos “duros”, cuyos detectives (Marlow, Spade) que salían a las calles para descubrir que detrás de un crimen había siempre un sistema de corrupción que protegía a putrefactos líderes políticos y repudiables dueños de transnacionales, nuestra asunción creativa (y no mecánica) de estas tradiciones, decimos, produce aquello que llamamos hoy "nuestro". El estilo de EEUU, llamado “hard boiled”, que tanto odiaba Borges por sentirlo inferior al de los ingleses, se ha visto favorecido entre nosotros y encontrado en el brasileño Rubem Fonseca a su más notable seguidor. Antes que él, el mismo Borges y decenas de mexicanos, argentinos y cubanos, escribieron cuidadosa y brillantemente algunas finas obras, entre las cuales debemos incluir los cuentos de Piglia. Hasta aquí la literatura.
Pero ¿Qué hay con Rubén Blades? ¿De dónde, desde cuándo lo detectivesco en su obra? Simplemente, este gran y prolífico artista, graduado de Harvard, co-protagonista de innumerables películas, dentro y fuera de Hollywood, y hoy dedicado a la política en su querida Panamá, en sus canciones siempre ha cuestionado la desigualdad social. Blades es un contador de historias, y de los mejores, y, en algunos casos, funciona como "detective", y también como historiador o crítico literario, pues, como ellos, quiere establecer "la verdad" de lo que trata, quiere encontrar "la pregunta" que sus mismas canciones quieren responder, pero en el sentido latinoamericano, o sea: Blades encarga a un sujeto masculino que descubre la corrupción pero que se siente limitado para destruirla, un hombre que se interroga por un misterio que trata de volver de conciencia pública y para la cual sugiere una entusiasta solución. Cuando escuchamos, por ejemplo, en “Plástico”, la pregunta “¿Qué falló?” ésta funciona como representante de esa voluntad detectivesca que interroga a la audiencia. Una voluntad que también da la respuesta: piensa, revaloriza tu cultura, vive atento a lo que pasa en tu entorno. Y cuando Blades nos cuenta pasajes cotidianos, como en “Maestra Vida”, brinda frescos de la vida barrial de una ciudad que existe en el trópico, y también nos sugiere que es el detective que lleva dentro quien retrata a ladrones y prostitutas, o amigos y gente comun. Y cuando se apropia de la vieja canción “Jack the Knife” (Cuchillo Jack/Jack el Cuchillo) y la traduce al español, dándole una armonía moderna, juega al espejo con el mismo Frank Sinatra, quien la hizo famosa, y produce su universal “Pedro Navaja”, sin pasar por alto su homenaje a García Márquez, con su “Ojos de perro azul”, así como tantas otras canciones suyas que se ocupan de la violencia y la corrupción.
En “Pedro Navaja” se concentra quizá toda la capacidad detectivesca de Rubén Blades; y, como existe en la mayoría de los escritores latinoamericanos de hoy, desde Padura hasta Taibo II, desde Denevi hasta Díaz Eterovic, ésta se opone al típico deseo británico de resolver un misterio a la distancia (como creen hacerlo aquellos que poco saben de la vida) . Quizá es así porque en América Latina siempre sabemos quiénes son los culpables de la injusticia social y la corrupción. Nosotros no ponemos énfasis en aclarar ningún “caso” porque eso es fácil, casi obvio, y es un vulgar servilismo a los lectores colonizados. Nosotros tenemos el deseo de cambiar la situación que vivimos (o de no hacer nada, en momentos de crisis mayores). Esto, de manera brutal, lo confesó un amigo ex-policía, de Guayaquil, que dijo: “Aquí no hacemos esas investigaciones. Aquí agarramos a uno, le damos palo y nos cuenta todo”.
Entonces, en la gran obra de Blades, él, narrador y detective de las historias que cuenta, nos reafirma la idea de que la música salsa es un gran universo de símbolos e historias, un espacio en el cual convergen lo social con las necesidad y deseos personales de denuncia y superación. Nos queda pendiente una valoración ética de su obra. Pero, por ahora, vamos directo al grano: Damas y caballeros, con ustedes Rubén Blades con “Jack the Knife” que en seguida se transforma en “Pedro Navaja”.
No hay que buscar mucho en el internet (cosa que ayuda pero que también limita cuando de documentarse BIEN se trata) para saber que lo detectivesco se prefigura hace muchos siglos, como afán de aclarar algún misterio o resolver un problema. Esto, en realidad, es una cualidad que no tiene nada que ver con el género literario policial, o de misterio, sino con una necesidad por mantener a los lectores y espectadores del teatro en vilo, interesados en lo que se cuenta. En América Latina encontramos, como siempre, estilos que aparecen de manera simultánea, se mezclan y coexisten generando algo diferente. Así, nuestra asunción de la tradición detectivesca de los ingleses (encerrados en su cuarto oscuro, con el cerebro puesto en el crimen), junto a la de los americanos “duros”, cuyos detectives (Marlow, Spade) que salían a las calles para descubrir que detrás de un crimen había siempre un sistema de corrupción que protegía a putrefactos líderes políticos y repudiables dueños de transnacionales, nuestra asunción creativa (y no mecánica) de estas tradiciones, decimos, produce aquello que llamamos hoy "nuestro". El estilo de EEUU, llamado “hard boiled”, que tanto odiaba Borges por sentirlo inferior al de los ingleses, se ha visto favorecido entre nosotros y encontrado en el brasileño Rubem Fonseca a su más notable seguidor. Antes que él, el mismo Borges y decenas de mexicanos, argentinos y cubanos, escribieron cuidadosa y brillantemente algunas finas obras, entre las cuales debemos incluir los cuentos de Piglia. Hasta aquí la literatura.
Pero ¿Qué hay con Rubén Blades? ¿De dónde, desde cuándo lo detectivesco en su obra? Simplemente, este gran y prolífico artista, graduado de Harvard, co-protagonista de innumerables películas, dentro y fuera de Hollywood, y hoy dedicado a la política en su querida Panamá, en sus canciones siempre ha cuestionado la desigualdad social. Blades es un contador de historias, y de los mejores, y, en algunos casos, funciona como "detective", y también como historiador o crítico literario, pues, como ellos, quiere establecer "la verdad" de lo que trata, quiere encontrar "la pregunta" que sus mismas canciones quieren responder, pero en el sentido latinoamericano, o sea: Blades encarga a un sujeto masculino que descubre la corrupción pero que se siente limitado para destruirla, un hombre que se interroga por un misterio que trata de volver de conciencia pública y para la cual sugiere una entusiasta solución. Cuando escuchamos, por ejemplo, en “Plástico”, la pregunta “¿Qué falló?” ésta funciona como representante de esa voluntad detectivesca que interroga a la audiencia. Una voluntad que también da la respuesta: piensa, revaloriza tu cultura, vive atento a lo que pasa en tu entorno. Y cuando Blades nos cuenta pasajes cotidianos, como en “Maestra Vida”, brinda frescos de la vida barrial de una ciudad que existe en el trópico, y también nos sugiere que es el detective que lleva dentro quien retrata a ladrones y prostitutas, o amigos y gente comun. Y cuando se apropia de la vieja canción “Jack the Knife” (Cuchillo Jack/Jack el Cuchillo) y la traduce al español, dándole una armonía moderna, juega al espejo con el mismo Frank Sinatra, quien la hizo famosa, y produce su universal “Pedro Navaja”, sin pasar por alto su homenaje a García Márquez, con su “Ojos de perro azul”, así como tantas otras canciones suyas que se ocupan de la violencia y la corrupción.
En “Pedro Navaja” se concentra quizá toda la capacidad detectivesca de Rubén Blades; y, como existe en la mayoría de los escritores latinoamericanos de hoy, desde Padura hasta Taibo II, desde Denevi hasta Díaz Eterovic, ésta se opone al típico deseo británico de resolver un misterio a la distancia (como creen hacerlo aquellos que poco saben de la vida) . Quizá es así porque en América Latina siempre sabemos quiénes son los culpables de la injusticia social y la corrupción. Nosotros no ponemos énfasis en aclarar ningún “caso” porque eso es fácil, casi obvio, y es un vulgar servilismo a los lectores colonizados. Nosotros tenemos el deseo de cambiar la situación que vivimos (o de no hacer nada, en momentos de crisis mayores). Esto, de manera brutal, lo confesó un amigo ex-policía, de Guayaquil, que dijo: “Aquí no hacemos esas investigaciones. Aquí agarramos a uno, le damos palo y nos cuenta todo”.
Entonces, en la gran obra de Blades, él, narrador y detective de las historias que cuenta, nos reafirma la idea de que la música salsa es un gran universo de símbolos e historias, un espacio en el cual convergen lo social con las necesidad y deseos personales de denuncia y superación. Nos queda pendiente una valoración ética de su obra. Pero, por ahora, vamos directo al grano: Damas y caballeros, con ustedes Rubén Blades con “Jack the Knife” que en seguida se transforma en “Pedro Navaja”.
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